El primer grupo del que se tiene noticia en Cantabria que elaboró una música con fuerte arraigo local, aunque sin participar directamente de los estilos tradicionales, fue el Trío Piquío, formado en los años cuarenta por Rafael Villegas, José Medrano y Jesús García, posteriormente convertido en cuarteto con la incorporación del músico y compositor José Luis Varela.
El Cuarteto Piquío gozó de enorme popularidad en los años de posguerra. Su fundador, Rafael Villegas, fue un compositor prolífico y fecundo, autor de una gran cantidad de excelentes canciones grabadas por la casa donostiarra Columbia. Acompañadas por guitarras y acordeón, aquellas melodías dieron vida a títulos entrañables como Cuatro pañuelucos tengo, Noche de San Juan, Aquí no hay más que hablar, Ente, ente, Las lecheritas o Mi Santander, considerada probablemente la primera canción dedicada expresamente a Cantabria.